La GMG di Madrid

Intervista a Mons. C.A. Franco Martinez, responsabile della organizzazione della GMG di Madrid


Misión Joven. Querido Señor Obispo. En Agosto del próximo año 2011 celebraremos en Madrid la JMJ. Usted es el Obispo responsable de la organización de esta gran reunión de jóvenes católicos. Nos gustaría hacerle algunas preguntas. ¿Qué es la JMJ? ¿Qué objetivos tiene?
Don César Franco. La Jornada Mundial de la Juventud es un acontecimiento extraordinario de la Iglesia católica, que se celebra cada tres años en alguna parte del mundo bajo la presidencia del Papa. Las inició el Papa Juan Pablo II y Benedicto XVI ha continuado la tradición. Los objetivos de las Jornadas pueden concretarse en el más importante: hacer posible que los jóvenes tengan un encuentro con Cristo en compañía de los jóvenes de todo el mundo que participan en este evento. Se trata de vivir la comunión con Cristo y su Iglesia en un ambiente festivo donde hay tiempo para la escucha de la Palabra de Dios, la catequesis, las celebraciones de la Eucaristía y de la penitencia y la participación en diversos actos culturales que conforman lo que se llama “Festival de la Juventud”. Benedicto XVI ha definido estas Jornadas como una “peregrinación exterior e interior” y como una gran fiesta.

Misión Joven. El fenómeno de las JMJ se ha convertido en un acontecimiento significativo en la pastoral juvenil. ¿Cómo cree usted que hay que relacionar este acontecimiento con la pastoral juvenil ordinaria?
Don César Franco. Es fácil hacer esta relación porque los elementos que constituyen la Jornada son de hecho los mismo que componen una auténtica pastoral juvenil. En la pastoral juvenil ordinaria hay catequesis, encuentros de oración, convivencias, fiestas…Todo eso se da de modo intenso en las Jornadas Mundiales, con la novedad de vivirlo en comunión con jóvenes de todos los países del mundo, lo cual permite a los jóvenes tener una experiencia única de la catolicidad de la Iglesia.

Misión Joven. No cabe duda que este gran encuentro juvenil es la mayor Asamblea de Jóvenes que se produce hoy en día en el mundo. ¿Siguen siendo los jóvenes una gran esperanza y preocupación para la Iglesia?
Don César Franco. Creo que nunca dejarán de serlo, porque la Iglesia vive con la esperanza puesta en las nuevas generaciones, a las que el Papa Juan Pablo II dedicó las Jornadas. Los jóvenes son la esperanza de la Iglesia. Son protagonistas del vivir cotidiano de la Iglesia. Se explica así que la Iglesia dedique sus esfuerzos a la pastoral juvenil y busque cauces, iniciativas para la evangelización del mundo juvenil y para integrar a los jóvenes en la vida de la Iglesia. Del mismo modo que una sociedad que diera la espalda a los jóvenes se cerraría al futuro, así ocurre en la Iglesia. Necesitamos a los jóvenes del mismo modo que ellos necesitan a la Iglesia como lugar de su plena realización como personas y como cristianos.

Misión Joven. Posiblemente uno de los valores más visibles en las JMJ sea la comunión, la experiencia de una Iglesia en comunión que peregrina en este mundo. En ocasiones hay voces que no dejan ver clara la comunión eclesial. Díganos una palabra en este sentido.
Don César Franco. La comunión es el núcleo más íntimo de la Iglesia y hay que cuidarlo con mucha atención. No en vano Jesucristo pidió en la última cena por la unidad de los suyos, que la presenta según el modelo de la comunión que existe entre él y su Padre. La desunión, la división, la discordia son peligros permanentes para la Iglesia, porque nos apartan de la unidad querida por Cristo. Es muy importante que los jóvenes aprendan a vivir en plena comunión con la Iglesia, que es lo mismo que vivir en plena comunión con el Cristo vivo que peregrina en el mundo. Esa comunión se mantiene cuando vivimos la misma fe sin fisuras, cuando la confesamos en la celebración de los sacramentos y la hacemos patente en medio del mundo con el testimonio de la vida cristiana. Siempre ha habido y habrá voces y actitudes que atentan contra la comunión; por eso hay que aprender a escuchar la voz de Cristo, como dice en la parábola del Buen Pastor, y la de los pastores que están en unión con él. En las Jornadas mundiales se vive esta comunión y se aprende a discernir los signos de la unidad precisamente bajo la autoridad del Papa, que es principio de comunión en la Iglesia.

Misión Joven. Muchos jóvenes de otros países se acercarán a nuestro país, y a Madrid. Una ciudad se pone a disposición de los jóvenes del mundo entero. ¿Cómo acogerles? ¿Cómo se está organizando la acogida?
Don César Franco. La acogida se está organizando utilizando todos los recursos que tenemos a nuestra disposición. Desde las familias, a quienes pedimos que abran la puerta de sus hogares a algún joven peregrino, hasta las parroquias, colegios e instituciones de la Iglesia e incluso espacios abiertos donde poder colocar los sacos de dormir o tiendas de campaña. También la comunidad de la Madrid, el Ayuntamiento de la ciudad y el resto de los ayuntamientos se han mostrado muy generosos al poner a nuestra disposición instalaciones de colegios, polideportivos, etc. La acogida también necesita de un servicio de voluntarios, que en todas las Jornadas han sido de una extraordinaria utilidad porque son los que orientan hacia los lugares, acogen directamente a los peregrinos y les informan de todos los servicios. Hace tiempo que se abrió el plazo de inscripción de los voluntarios, y hay buena respuesta, pero se necesitarán alrededor de 20.000 voluntarios y todavía no llegamos a un tercio.

Misión Joven. El Papa es quien convoca a los jóvenes en Madrid. ¿Qué va a decir Benedicto XVI a tantos jóvenes?
Don César Franco. Sólo él lo sabe. Antes de la celebración de la Jornada, dirige un mensaje en el que traza las líneas pastorales de la Jornada, pero ese mensaje no lo tendremos hasta comienzos del año 2011. Tenemos el lema, que es un pasaje de la carta de san Pablo a los Colosenses, que dice «arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe». Suponemos que en él se inspirará para dirigirse a los jóvenes y desarrollará el modo de hacerse firme en la fe y de permanecer fieles a Cristo, pero no podemos aventurar lo que sólo él puede decirnos.

Misión Joven. Seguro que la JMJ será una experiencia fuerte de espiritualidad. ¿Cómo prepararse? ¿Cómo vivir estas jornadas?
Don César Franco. Evidentemente las Jornadas son acontecimientos cargados de espiritualidad y debemos prepararnos muy bien para vivirlas profundamente. Durante este año ya hemos ido colgando en la página web catequesis sobre aspectos fundamentales de la vida cristiana y el año que viene hay un plan de pastoral para toda la diócesis centrado en la preparación de la Jornada, que pretende renovar nuestra condición de creyentes y de misioneros, capaces de trasmitir a otros nuestra fe. Por su parte, los jóvenes tendrán también un plan de pastoral organizado a su medida, mediante catequesis, encuentros y celebraciones a lo largo del año. Las parroquias, las congregaciones de vida consagrada, los movimientos son invitados a participar en este plan diocesano y la desarrollar aquellos aspectos del mismo que les toquen más de cerca. No hay preparación auténtica sin vivencia de la fe, sin celebración de sus misterios y sin testimonio de la vida cristiana. Por ello, invitamos a todos los jóvenes, y a los responsables de pastoral juvenil a conocer el plan y a acogerlo como una forma de ayuda para vivir la Jornada. El día 14 de Septiembre será la presentación del plan en una celebración en la Catedral de Madrid presidida por nuestro Arzobispo. Por su parte, el departamento de jóvenes de la Conferencia Episcopal también prepara materiales que pueden ser utilizados, si así lo ven los obispos, en las diócesis erspañolas.

Misión Joven. Misión Joven es una revista de Pastoral Juvenil. ¿Sugiere algunas propuestas pastorales que nos vayan poniendo en camino para la JMJ?
Don César Franco. Creo que en lo que llevamos hablado han salido muchas propuestas que apuntan a vivir la unión con Cristo en la Iglesia. Os invitaría a vivir con fidelidad el carisma de vuestra congregación que ha aportado mucho a la pastoral juvenil de la Iglesia y a sacar lo mejor del mismo y de las experiencia más fecundas que conocéis mejor que yo. Creo que es muy importante hoy acompañar personalmente a los jóvenes, estar a su lado para ayudarles a descubrir el paso de Dios por sus vida ensanchando el horizonte en el que con frecuencia viven con el fin de que descubran la grandeza de la Iglesia que no se circunscribe solo a nuestro grupo, parroquia, congregación, etc. Se trata de ayudarles a descubrir la catolicidad de la Iglesia. Sentir y vivir la Iglesia en el propio corazón para descubrir que cada cristiano es un obrero de la viña del Señor, un servidor de Cristo y de los hombres, un testigo y apóstol de la fe en medio del mundo.

Misión Joven. Después de la JMJ de Madrid habrá que volver a la vida ordinaria. ¿Qué frutos serían buenos para la Iglesia, los jóvenes y la Pastoral Juvenil?
Don César Franco. Conocemos los frutos por otras Jornadas, y la de Madrid no va a ser menos. La experiencia de las Jornadas muestra que se da una revitalización de la fe y de la vida cristiana, un aumento de vocaciones para el sacerdocio, la vida consagrada y el matrimonio cristiano. Se acentúa también el carácter gozoso y festivo de la fe, tan importante para la pastoral entre jóvenes. Crece el impulso misionero, porque las Jornadas no terminan el día de la clausura, sino que se abren hacia el futuro, que es la misión de la Iglesia. También ha habido frutos de conversión de jóvenes que tenían una fe débil y rutinaria y han descubierto que no pueden conformarse con ser mediocres ni rutinarios, como decía Juan Pablo II. Para la pastoral juvenil las Jornadas se convierten también en un modelo de pastoral cuyos aspectos esenciales se deben reproducir en la pastoral ordinaria, y son también momentos históricos que quedan en la memoria viva de la Iglesia y de los jóvenes como signos de la gracia de Dios que pasa por nuestra vida. Por eso es importante invitar a otros jóvenes, creyentes o no, porque Dios nos espera en cada circunstancia de la vida, en cada encuentro, celebración, en cada rostro amigo que nos dice, como dijo él, «ven y sígueme».

Misión Joven. Me resta agradecer su acogida y disponibilidad. Desear también, desde esta redacción, una fructífera JMJ. Gracias.

(da Misión Joven, settembre 2010)